- Servicios
Asesoría en la gestión de lubricantes y aceite usado.
Gestión integral, recolección y control.
 |
Estudio conjunto de la mejor solución. |
 |
Logística, estudios del servicio y necesidades. |
 |
Como se ha de controlar y tipo de control. |
 |
Medios mínimos para conseguir la máxima seguridad en los procesos de recolección, almacenamiento, control y tratamiento. |

Recolección y transporte de lubricantes y aceite usado.
Los centros generadores son básicamente talleres e industrias. La recolección la realizan personal debidamente entrenado y capacitado para el manejo seguro de materiales peligrosos. Todos cumplen con las Normas de seguridad, higiene y ambiente. Los transportes están debidamente autorizados por el MPPEA y están inscritos en el Registro de Actividades Capaces a Degradar el Ambiente RACDA, en la actividad de transporte de desechos peligrosos.
 
Tratamiento y Disposición Final.
Los lubricantes y aceites usados se valorizan en las Plantas donde se lleva el desecho para ser procesado, mediante técnicas de reciclaje y recuperación. Si la valorización califica al desecho como no recuperable se hace la incineración controlada del mismo en Plantas Cementeras.

2. Tipos de Desechos
Definimos lubricantes y aceites usados a todos aquellos restos de estas sustancias que han dejado de usarse por las siguientes razones: no están aptos para el servicio para el cual fueron fabricados, están sucios, gastados, deteriorados, han perdido sus condiciones físico-químicas originales o como en el argot popular se dice “están quemados”.
Lubricantes y aceites usados.
Industriales lubricantes y para enfriamiento.
Para motores de combustión de base mineral o sintética.
Para diferencial, dirección hidráulica, transmisión.
Líquidos para frenos.
Otros

Filtros de aceite y gasolina.
Refrigerantes.
Trapos contaminados con hidrocarburos.
Baterías de plomo y ácidos.
Cauchos y/o neumáticos.
Lámparas fluorescentes inservibles.
Asbesto.
No se manipulan ni se tratan.
Todo lo que no sea lubricante o aceite entero.
Compuestos aceitosos que contienen mas de un 5% de agua.
Aceites que contienen disolventes, altos contenidos de cloro o mezclados con productos químicos.
Aceites con más de 50 ppm de PCB´s/PCT´s.
Aceites que contengan desechos sólidos, trapos, filtros.
Desechos que no cumplan con las condiciones adecuadas de seguridad para su manejo y transporte.

3. Sectores de Servicios
Industrias.
Talleres mecánicos.
Servicios de auto lavado.
Empresas de Transportes.
Puertos y aeropuertos.

4. Responsabilidad y Ambiente
El uso de aceites industriales genera un residuo peligroso del que pueden derivarse graves daños ambientales si su gestión es inadecuada. Su eliminación por incineración incontrolada o vertido provoca graves problemas de contaminación en el aire, el agua y el suelo. El aceite usado es peligroso debido a:
Su toxicidad.
Su baja biodegradabilidad.
Su acumulación en seres vivos.
La emisión de gases peligrosos.
Su degradación química.
Estos son varios ejemplos de la capacidad de contaminación que posee el aceite lubricante usado:
Se estima que un litro de aceite usado es capaz de contaminar 1.000 m3 de agua
La incineración inadecuada de 5 litros de aceite provocaría la contaminación del volumen de aire que respira una persona durante 3 años
Los vertidos de aceite usado en el suelo contaminan no sólo ese suelo, sino también las aguas superficiales y subterráneas, eliminando la fertilidad de las tierras al impedir el normal desarrollo de su actividad biológica y química

Los fabricantes, importadores y usuarios de aceites industriales están en la obligación de comprometerse a la correcta gestión de los aceites usados, lo que permitirá minimizar el impacto que estos residuos pueden provocar en el ambiente.
5. ¡Haga lo Correcto!
En la industria y en los talleres mecánicos el manejo adecuado de los desechos tiene un papel positivo en la protección del ambiente, reutilizando y reciclando los líquidos y las refacciones de los automóviles. Sin embargo, por la naturaleza del negocio, puede haber derrames, liberación o escape de materiales peligrosos como aceites, lubricantes, combustibles y anticongelantes. Otros materiales peligrosos son: los refrigerantes que contaminan el aire; el mercurio qué proviene de las lámparas fluorescentes y los interruptores eléctricos, el plomo y el ácido de las baterías y el asbesto de los frenos. La siguiente es una lista de los materiales peligrosos más comunes que pueden ser procesados en su negocio y las mejores prácticas para ayudarle a reducir los costos y el riesgo de ser sancionado, así como ayudarle a mantener un lugar de trabajo limpio y seguro para sus empleados.
Aceite usado
El aceite usado está reglamentado como desperdicio peligroso, este no debe ser mezclado o contaminado con otros desperdicios peligrosos, si va a ser enviado para ser reciclado, o si se va ha utilizar como combustible. Lo correcto es:
Guardar el aceite usado en tambores metálicos cerrados y a prueba de derrames y etiquetar con el nombre: “Solo aceite usado”.
Almacenar los tambores metálicos, herméticamente cerrados en un área cubierta, sobre una base con banqueta de concreto que este protegido contra derrames y que esté alejada de los drenajes.
También pueden utilizarse tanques de almacenaje de aceites usados.
Utilizar los servicios de un manejador autorizado de desechos para que sean dispuestos en forma adecuada.

Aceite de diferencial, dirección hidráulica, transmisión o líquido de frenos.
El aceite de diferencial, dirección hidráulica, transmisión y el líquido de frenos puede ser manejado junto con el aceite usado, SOLAMENTE si estos no se han mezclado o contaminado con desperdicios peligrosos, como solventes, limpiadores para frenos o para carburador. Si estos líquidos no pueden ser mezclados con el aceite usado, manéjelos como desperdicios peligrosos. Lo correcto es:
No aplicar limpiador para frenos en aerosol (spray) cerca de los recipientes de líquido de los frenos.
No deshacerse de los aceites/líquidos usando los canales al aire libre, sistema séptico/drenaje, basureros o tirándolo en el suelo.
Guardar los líquidos no contaminados en el recipiente para “Aceite usado” que esté ubicado en un área cubierta, sobre una banqueta de concreto con protección contra derrames y que esté alejada de los drenajes.
Entregarlo a un manejador autorizado de desechos para que sea reciclado o dispuesto en forma adecuada.
Combustible y Tanques de combustible
El combustible es obviamente inflamable. Si el combustible no es almacenado y desechado adecuadamente, puede contaminar la tierra y el agua del subsuelo. Lo correcto es:
Desmontar los tanques de combustible tan pronto el auto llegue a su centro de tratamiento de chatarra o de trabajo. Determinar si el combustible es reutilizable o es desperdicio.
Etiquetar correctamente los recipientes de combustible reutilizable con el nombre de: “Gasolina reutilizable” o “Diesel reutilizable”.
Entregarlo a un manejador autorizado de desechos para que sea reciclado o dispuesto en forma adecuada.
Refrigerantes
Si los refrigerantes (Clorofluorocarbonados o CFCs y R-134a) no son manejados de una manera apropiada, pueden destruir la capa de ozono que protege a la tierra de los rayos ultravioleta del sol. Los vehículos fabricados antes de 1995 todavía pueden utilizar refrigerantes CFC. Lo correcto es:
Recuperar el refrigerante de las unidades de aire acondicionado de los autos que sean enviados a los establecimientos de chatarra o a los talleres mecánicos.
Entregarlas a un manejador autorizado de desechos para que sean dispuestos en forma adecuada.
Filtros (de combustible, de transmisión y de aceite)
El combustible, aceite de transmisión y aceite usado que sale de los filtros puede contaminar la tierra y el agua si no se desecha apropiadamente. Lo correcto es:
Perforar la parte superior del filtro y dejarlo drenar (por lo menos por 12 horas). Guardar los filtros en un recipiente separado que sea a prueba de incendios y poner una etiqueta de: “Filtros usados”.
Entregarlo a un manejador autorizado de desechos para que sea reciclado o dispuesto en forma adecuada.
Sedimentos del separador de agua/aceite.
Los sedimentos del depósito o del separador agua/aceite pueden ser desperdicios peligrosos. Haga que los residuos sean analizados por un profesional para determinar si son peligrosos o no. Lo correcto es:
Poner los sedimentos en recipientes y etiquetarlos de manera adecuada. No desechar en la basura/suelo.
Si los sedimentos resultan ser peligrosos, estos deberán ser mandados a un centro de manejo de desperdicios peligrosos.
Materiales absorbentes y secado del piso.
Los derrames accidentales y las fugas de productos químicos tóxicos, gases, petróleo y otros materiales peligrosos pueden contaminar el aire que usted respira, las masas de agua y el suelo. Lo correcto es:
Limpiar los derrames de inmediato.
Utilizar la menor cantidad posible de material absorbente, almacenarlo en un depósito o en un separador de agua/aceite.
Hacer pruebas y manejar el material absorbente como desecho peligroso.
Utilizar recipientes a prueba de derrames, cerrados y tapados.
Entregarlo a un Manejador de desechos peligrosos autorizado para la disposición final adecuada.
Textil contaminado con hidrocarburos.
Los textiles (trapos, estopas, guantes, etc.) usados en el lugar de trabajo y la ropa sucia que están contaminados con químicos tóxicos pueden ser peligrosos. Puede ser necesario manejar estos objetos como desperdicios peligrosos. Lo correcto es:
Tratar de usar productos de limpieza menos peligrosos.
Usar toallas de tela que puedan ser mandadas a un servicio de lavandería, para ser lavadas y reutilizadas.
Los productos de desecho como trapos, estopas, guantes y ropa sucia muy contaminada deben guardarse en un contenedor de metal cerrado y etiquetado, que esté protegido de la intemperie. No tire al basurero las toallas o trapos sucios.
Entregarlas a un manejador autorizado de desechos para que sean dispuestos en forma adecuada.
Baterías de plomo y ácido
Las baterías de plomo contienen plomo y ácido, y ambos están considerados como desperdicios peligrosos. El plomo es una sustancia persistente, bioacumulativa y tóxica (PBT). Los PBTs se degradan lentamente en el medio ambiente o no se degradan nada, y eventualmente se acumulan en los tejidos del cuerpo. Si las baterías no son almacenadas de una manera adecuada, éstas pueden liberar al ambiente plomo y ácido contaminado con plomo, que pueden contaminar la tierra y el agua de la superficie. Lo correcto es:
Probar las baterías para determinar si son reutilizables.
Poner las baterías que están rotas o que tiene fugas en un recipiente de almacenamiento cerrado, hermético y que sea resistente al ácido.
Las baterías para reciclar deben ser almacenadas en posición vertical, sobre paletas de madera, en un sitio, cubierto, ventilado y cerrado.
Entregarlas a un manejador autorizado de desechos para que sean recicladas o dispuestas en forma adecuada.
Cauchos y/o neumáticos de desecho.
El principal problema de los depósitos de cauchos es el riesgo de incendios, en los que se emiten humos tóxicos y se derrite el hule, lo cual puede contaminar el suelo y el agua de la superficie. Lo correcto es:
Hacer que los cauchos de desecho sean transportados periódicamente a un procesador de cauchos de desecho.
No quemar o enterrar los cauchos de desecho.
Lámparas Fluorescentes inservibles.
Las lámparas fluorescentes inservibles en sus diversas presentaciones, contienen vapor de mercurio, el cual es un químico persistente, bioacumulativo y tóxico (PBT). Lo correcto es:
Retirar todas las lámparas fluorescentes inservibles en forma cuidadosa y segura, evitando la rotura de las mismas.
Almacenar las lámparas fluorescentes inservibles en su caja original o cubrirlas con papel acolchado y colocarlas en un recipiente cerrado y apropiadamente etiquetado.
Entregarlas a un manejador autorizado de desechos para que sean dispuestas en forma adecuada.
Asbesto
El asbesto puede encontrarse en algunas balatas de los frenos y en los embragues (clutches) automotrices. El asbesto contiene fibras microscópicas que son peligrosas si se liberan al aire. Lo correcto es:
Revisar las Normas COVENIN para el manejo de materiales que contiene asbesto y las Normas del MPPS para la protección de los trabajadores que laboran retirando materiales que contienen asbesto.
Guardar los desperdicios que contienen asbesto separados de los demás desperdicios.
Colocar los desperdicios que contienen asbesto en bolsas de plástico, y después ponerlas dentro de un recipiente sellado y etiquetado.
Entregarlo a un Manejador de desechos peligrosos autorizado para la disposición final adecuada.
 |